lunes, 26 de octubre de 2015

          Los muebles:

- Estable. Que soporte el peso del equipo y de cualquier persona que se apoye sobre alguno de sus bordes.
- De dimensiones suficientes como para permitir una colocación flexible de todo el material de trabajo. Se recomiendan unas medidas mínimas de 120 x 90 centímetros.
- Altura regulable. Esta condición no es imprescindible. En su defecto, la silla sí debe tenerla, o se debe usar un reposapiés para aquellos que lo precisen.
  -Espacio interior suficiente. Para evitar que las rodillas choquen o que no se puedan estirar un poco las piernas.
Los esquineros son muy útiles porque su posición diagonal da una sensación de mayor amplitud. Además, hay modelos con subdivisiones para otros artículos de escritorio, como el porta lapiceros, archivero de documentos y una repisa superior para poner libros. Si se trata de un diskette o computadora de escritorio, debemos tomar precauciones en torno a los cables.
Se recomienda que la impresora este en un mueble diferente al de la PC ya que al estar imprimiendo se tambalea y puede dañar el equipo como se indica en la imagen.
      
              El monitor:

Trabaje con monitores que lleven un tratamiento antirreflejo o incorporen un filtro especial. El cristal de los monitores refleja la luz que le llega. Estos destellos son molestos para el ojo, porque reducen la legibilidad y obligan a una constante acomodación de la visión. Hay que tener un especial cuidado en que el filtro no oscurezca demasiado el monitor.
Regule el brillo y contraste para adaptarlos a las condiciones del entorno.
- Coloque el monitor en la posición correcta y ajuste su ángulo de visualización
- La pantalla ha de colocarse perpendicular a las ventanas. Nunca enfrente o de espaldas a ellas. En el primer caso, al levantar la vista, se pueden producir deslumbramientos. En el segundo, los reflejos de la luz natural sobre el cristal son inevitables.
El teclado: las manos adoptan una posición forzada, hacia afuera, y quienes deben digitar muchas horas al día pueden tener problemas en sus manos y articulaciones.  Cada vez existen en el mercado más componentes que corrigen esto, como los teclados ergonómicos o los reposamuñecas. Tanto unos como otros permiten un acceso a las teclas en línea recta con respecto al antebrazo, por lo que la postura que se adopta es más natural. El teclado ergonómico ofrece además otras ventajas: apertura de las partes acomodándolo al mejor ángulo de trabajo, teclas situadas donde los dedos tienen una posición de descanso. Son más caros que los normales.
El mouse: Su configuración debe adaptarse a la curva de la mano.
- Tiene que permitir que se puedan descansar los dedos y la mano sobre él sin que se active inesperadamente.